Diversidad Sexual y No Discriminación

Una de las características de los Derechos Humanos es que son universales, lo que significa que los poseemos todos y todas sin importar género, estado de salud, orientación sexual, discapacidad, religión, lengua, etc.

La diversidad sexual es toda la gama de orientaciones sexuales e identidades de género que forma parte de la vida cotidiana de los seres humanos.

Se representan con las siglas LGBTTT

Lesbianas: mujeres con atracción sexo-afectiva a mujeres

Gays: hombres con atracción sexo-afectiva a hombres.

Bisexuales: personas con atracción sexo-afectiva hacia hombres y mujeres.

Transgéneros: personas que cambian de rol de género asignado socialmente

Travestis: personas que adoptan la vestimenta e identidad del otro género de manera temporal.

Transexuales: personas que se realizan alguna modificación  corporal con el objetivo de asemejarse al otro sexo.

Las personas con alguna orientación sexual o identidad de género como las anteriores, han sido discriminadas de diversas formas que van desde las más sutiles como la burla, los chistes y la difamación, hasta el grado más extremo evidente como los crímenes por homofobia y transfobia.

La homofobia es el rechazo, desprecio y discriminación  hacia las personas lesbianas, homosexuales o bisexuales.

La transfobia es el rechazo, desprecio y discriminación hacia las personas transexuales, transgéneros o travestis.

Nadie puede negarte algún servicio, ofenderte o degradarte por tu orientación sexual o identidad de género

En la Constitución Política Mexicana, en el Artículo 1°, párrafo tercero dice que:

“Queda prohibida toda discriminación  motivada por origen étnico o nacional, el género, la edad, las discapacidades, la condición social, las condiciones de salud, la religión, las opiniones, las preferencias, estado civil o cualquier otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de las personas”

Algunas formas de discriminación:

La burla, marginación, rechazo y mal trato, así como el condicionar el acceso a servicios y beneficios son ejemplos en la manera como se manifiesta la discriminación hacia las LGBTTT. Lo anterior impide el desenvolvimiento de su vida cotidiana y los coloca en una situación de invisibilidad.

La principal discriminación se manifiesta en el establecimiento de lo que se considera “normal” y lo que erróneamente es visto como una desviación, ocasionando que se obligue a las personas a asistir a un tratamiento psíquico o psiquiátrico con el objetivo de cambiar su orientación sexual.

Otra de la discriminación es la resistencia de algunos tomadores de decisiones para incorporar este tema dentro de la agenda de las políticas públicas y en el combaten a la discriminación.